Gracias a la ciencia y la gerontología, la esperanza de vida es cada vez mayor y esto nos lleva a reflexionar: ¿Cómo prepararnos para nuestro envejecimiento? ¿Cómo enfrentar la vejez de mis padres? ¿Cómo mejorar la calidad de vida? Muchos nuevos desafíos nos esperan y espero en este espacio poder ayudar a que todos tengamos un envejecimiento pleno y lleno de vida...
Tarde o temprano, llegará: ¡la batalla contra el tiempo, ya está perdida! Así que mejor preparémonos para disfrutar cada minuto...
Cariños,
Elia
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martes, 29 de abril de 2008

De eso no se habla


Pregunta:
Querida Elia, tengo 79 años y creo que es hora de "arreglar mis papeles" en previsión de mi muerte. Cuando le dije a mi hija que había ido al escribano para hacer la donación en vida de mi departamento, se enojó muchísimo ya que no soporta hablar del tema.
¿Lo hace para cuidarme o es ella la que no soporta el tema?

Respuesta:
Muchas veces los hijos creen que a los padres les hace mal hablar del morir, pero encuentro que es su propia dificultad ya que si no fuera así, tratarían de aprovechar la apertura y disponerse a hablar del tema. Y esto será siempre para bien.
No dejes de hacer tus trámites y lentamente intenta que tu hija pueda conectar con la idea de que un día no vas a estar. Y desde ya prepárate para que ese día puedas despedirte en paz.

(Foto de khasan)

viernes, 7 de marzo de 2008

Mi hija quiere más dinero

Pregunta:
Licenciada, quiero su opinión.
Soy viudo desde hace cinco años, tengo tres hijos. En su momento repartí los bienes gananciales que eran de mi mujer y correspondía a mis hijos. Con la sola excepción del departamento en el que vivo el cual le fue donado a mis hijos pero yo mantengo el usufructo en vida, es decir no lo disponen hasta que yo muera.
Mi hija mayor, hizo inversiones malas o equivocadas, no sé, lo cierto es que perdió todo ese dinero. El problema actual es que vivo discutiendo con esa hija, porque ella dice que necesita el dinero por un lado, y por el otro que es absurdo que yo viva en un lugar tan grande y con tantos gastos.
Yo me siento muy cómodo en mi casa, rodeado de todos mis objetos queridos, desde pequeñeces, hasta obras de arte con cierto valor. A las discusiones se les agrega algo que para mí es muy importante, y es que han traído un alejamiento de mis nietos, ya que ellos dicen que no quieren tomar parte, que nos arreglemos, pero la mala opinión que esa hija tiene de mí, creo que ha influido para mal. Mis otras hijas se abstienen de opinar, evitan la confrontación, y aclaran que no necesitan el dinero.
Lo cierto es que a los 85 años, me veo envuelto en una situación para mí totalmente injusta. Yo podría darle ese 16% del piso donde vivo. Pero me llena de rencor, de desigualdad con las otras hijas, y no quiero terminar mi vida con esta tensión. ¿Qué se le ocurre?

Respuesta:
Coincido con usted en que no hay ningún reclamo de tipo legal que ella pueda hacer.
La opinión de que su casa es muy grande, puede ser válida, pero no es más que una opinión. Esa es su casa, y usted se auto-sostiene, de manera que no tiene que pasar de allí.
La relación con sus nietos es muy importante, y si se han alejado, quizás usted no ha sido claro en contarles cuál es su posición. Hable una vez más con ambos chicos, dígales el dolor que le causa que viejos malos entendidos los involucren negativamente. Y trate que no haya que tocar más el tema, aunque a veces ellos digan algo que usted le atribuye a influencias negativas de su hija.
Con respecto a que su casa es grande, es una opinión relativa, y nuevamente, es usted el que decide sobre eso.
Sin embargo, es mi posición con las "casas de toda la vida", que es bueno ir practicando el desapego como forma de aceptar que el morir forma parte de la vida y que es bueno hacerlo en paz, y para eso ayuda mucho el no tener apegos que nos detengan. Disfrutemos de ir desarmando nuestra casa con el mismo amor con que fue armada, porque se cumplió una etapa. Y esos mismos objetos pueden hacer felices a otros que están en el camino de ida.

Seamos ejemplos positivos, para los que vienen detrás.

viernes, 22 de febrero de 2008

Des-apego

Pregunta:
Somos una pareja de más de 80 años, vivimos en un departamento y tenemos otros dos de dos y tres ambientes que usamos como renta. Esto nos permite vivir muy austeramente, pensamos en vender uno de ellos y vivir los últimos años más holgadamente, pero tememos que llegue un día que no nos alcance para más, y que sean nuestros hijos los que tengan que hacerse cargo de nosotros. ¿Qué nos sugiere hacer?

Respuesta:

Siempre tenemos que tener presente que nuestro bienestar, es el bienestar de quienes nos rodean. Imagino que si vuestros hijos los ven viviendo solamente cubriendo las necesidades básicas, será una fuente de preocupación que no va a ser compensada cuando ustedes ya no estén, vendiendo esas propiedades u objetos valiosos, y no sabiendo qué hacer con la mayoría de ellos.
Les sugiero que empiecen a practicar cuanto antes el des-apego, de cuantas cosas pueden ir prescindiendo para usar ese dinero en actos que les redunden alegría o les disminuyan el sufrimiento.
Sé que no es fácil, es un ejercicio, una práctica. En general cuesta mucho empezar a hacerlo y ustedes pueden ser modelo para los que venimos detrás.
Que los bienes materiales que acumulamos a lo largo de la vida, puedan transformarse al final de ella en momentos plenos de felicidad.