Gracias a la ciencia y la gerontología, la esperanza de vida es cada vez mayor y esto nos lleva a reflexionar: ¿Cómo prepararnos para nuestro envejecimiento? ¿Cómo enfrentar la vejez de mis padres? ¿Cómo mejorar la calidad de vida? Muchos nuevos desafíos nos esperan y espero en este espacio poder ayudar a que todos tengamos un envejecimiento pleno y lleno de vida...
Tarde o temprano, llegará: ¡la batalla contra el tiempo, ya está perdida! Así que mejor preparémonos para disfrutar cada minuto...
Cariños,
Elia
___________________________________________________________________
VISITA MI WEB

http://www.eliatoppelberg.com/

ENVIAME TUS PREGUNTAS
eliatoppelberg@gmail.com
________________________________________
Mostrando entradas con la etiqueta Salud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Salud. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de diciembre de 2012

Gimnasia mental...

...para no envejecer

Esta es una propuesta muy alentadora y vale la pena tener la información, ya que a veces alguien podría lamentarse de no tener cerca un curso de este tipo.

CuriosidadPero así como tenemos que ejercitar el cuerpo y la mente para que no se deteriore, es muy útil ejercer la curiosidad para que tampoco se deteriore.
Me ocurrió que un día pasando por un Club, con un enorme cartel que rezaba “Club de la Tercera Edad”, me dio curiosidad, y también debo reconocerlo, un  nudito en el estómago, porque uno evita de alguna manera recordar la edad a la que pertenece. ¡¡¡¡Pero estaba dispuesta a curiosear y vencí mi prejuicio!!!!

Comiendo bajo los árbolesPrimera impresión: ¡¿Qué hacen tantas personas desocupadas a esta hora?! Almorzando bajo los árboles y encima riéndose. Claro, de eso se trata, son jubilados y disponen de tiempo libre, quizás por primera vez en la vida.
En un gimnasio se oía música latina; me acerque, ¡obvio! ¡Me encanta! ¡¡¡¡Clase de salsa y alrededor de 30 personas bailando!!!!
 
Bailando SalsaYa mismo me inscribo, pensé, dirigiéndome hacia la Administración. Allí tuve que elegir entre Latina -a la que fui-,folklore, tango, Pilates, Tai Chi o tapices. Cuotas irrisorias porque son subvencionadas. ¡¡¡Y cientos de personas de más de 60 años solo disfrutando!!!

Si vencemos prejuicios y decidimos mirar el mundo que nos rodea, todo está dispuesto para envejecer SANOS.
¡Animarse!
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

¿Marihuana, sí o no? nota de Julio María Sanguinetti


Planta de MarihuanaSanguinetti, expresidente del Uruguay, ha escrito este artículo, que me parece imprescindible, para rever la posición que se tiene frente al consumo de la marihuana.  Si queremos muchas décadas con lucidez, tendremos que tener en cuenta los datos de la nota y eventualmente chequearlos.
No podemos permanecer indiferentes, porque el consumo está siendo arrasador.

Pasajes de la nota:
"...Ese argumento inicial se derrumbó enseguida, porque los científicos afirmaron que de marihuana a pasta base era muy posible el tránsito, pero nunca a la inversa, dada la naturaleza contrapuesta y la diferente intensidad de ambas drogas..."

"...Recientemente se ha publicado una investigación, llevada a cabo por científicos neozelandeses a lo largo de 20 años (Academia Americana de Ciencias online, el 27 de agosto de 2012), que demuestra pérdidas de hasta ocho puntos en el coeficiente de inteligencia de jóvenes que adquirieron el hábito antes de los 18 años. La conclusión no ha llamado la atención, habida cuenta de las comprobaciones ya realizadas sobre pérdidas de memoria y atención que han llevado a que países como Gran Bretaña calificaran a la marihuana de "droga dura..."


Leer la nota COMPLETA publicada en el diario La Nación y escrita por Julio María Sanguinetti

lunes, 8 de octubre de 2012

5 mitos sobre el envejecimiento por el Dr. Juan Hitzig

Mitos sobre el envejecimientoYa a esta altura, tengo la impresión que envejecer “es un mito” que cada uno interpreta como puede.

Hay viejos que no quieren serlo y creen disimularlo, otros no creen que lo sean y hay jóvenes que se sienten viejos.
No olvidemos a los pendeviejos, tanto hombres como mujeres, exacerbando lo que de adolescente les quedo.

El artículo del Dr.Hitzig es muy original, pero creo que hay más mitos que tendríamos que ir diluyendo entre todos.

Elia
------------------------------------------------------
Vivir más y mejor es uno de los deseos más antiguos de la humanidad. Hoy, mantenerse joven es una posibilidad. Por eso, es importante aclarar algunas falsas creencias sobre la vejez.

1) “Envejecer es cosa de viejos”.

La verdad: envejecer es cosa de jóvenes… ¿Qué van a envejecer los viejos, si ya lo envejecieron todo?

El envejecimiento está relacionado con los cambios que el tiempo impone sobre la biología. Los jóvenes cambian mucho más que los viejos. Siempre le digo a los estudiantes de Medicina: “miren la foto que les sacaron el día que empezaron la carrera y miren la foto de la graduación… En estos 6 años ustedes van a haber envejecido más que sus abuelos en el mismo lapso”.

La prevención para una longevidad saludable comienza en los años jóvenes, ya que envejecer es un proceso acumulativo muy ligado al curso de la vida.

2) “El envejecimiento es un proceso irreversible”.

La verdad: el envejecimiento es un proceso irreversible, pero su ritmo y velocidad son modificables.

El envejecimiento marca la edad cronológica (la que dice el documento), mientras que la velocidad del envejecimiento marca la edad biológica (la edad de nuestro cuerpo). Esta velocidad se acelera con los factores de riesgo: las alteraciones de la glucosa, el colesterol, la presión arterial, el sobrepeso y el estrés.

De ahí la importancia de prevenir desde temprana edad. Como dijo un actor de Hollywood, mientras festejaba su cumpleaños 103: “si hubiera sabido que iba a llegar a tan viejo me hubiera cuidado más desde joven”.

3) “El mundo es de los jóvenes”.

La verdad: el mundo será cada vez más de los viejos.

Vivimos en un planeta en el que cada dos segundos alguien cumple 50 años. Los centenarios eran 100.000 en el año 2.000, y son casi 500.000 en la actualidad. En la Argentina hay 3.000 centenarios. Los menores de 15, que representaban el 33% de la sociedad, están cayendo al 18%. Mientras que los mayores de 65, que eran el 12 % de la sociedad, están aumentando al 24%.

Se acabó el mundo del “pobre viejito”. Hoy es importante tomar medidas para evitar que haya tanto “viejito pobre”.

4) “Lo normal es la juventud. Lo anormal es el envejecimiento”.

La verdad: lo normal es el envejecimiento.

La juventud es un conjunto de mecanismos biológicos que con gran esfuerzo ha tenido que aprender la selección natural, a fin de llegar a la edad reproductiva con la mayor perfección biológica y vitalidad.

Aún en años mayores, una buena alimentación, buen descanso, respiración, meditación, ejercicio, curiosidad, sueños, proyectos e ilusiones pueden retardar los efectos del envejecimiento.

Los cuidados proporcionan un correcto rebalanceo hormonal, manejo del estrés y recarga de antioxidantes.

5) “Los viejos están llenos de enfermedades”.

La verdad: hay más enfermedades propias de la infancia que las relacionadas al envejecimiento.

Muchos de los aspectos patológicos que se le atribuyen a la biología del envejecimiento son, en realidad, por “estar fuera de forma”.

La ecuación es así:

Vivir x tiempo = envejecimiento.

Mala postura x tiempo= artrosis.

El envejecimiento no es igual a artrosis. Es verdad que los viejos tienen múltiples patologías y poli farmacología, pero son todas acumulaciones que se van dando desde los años de juventud y adultez.

Las enfermedades ligadas al envejecimiento celular y de aparición tardía son sólo dos: las demencias tipo Alzheimer y la Enfermedad de Parkinson. Ambas se radican en el cerebro. Por eso, se impone un cuidado especial de la salud cerebral, para que los años que ya le hemos agregado a la vida sirvan para vivir más tiempo en el club y no para morir más tiempo en el geriátrico.

Dr. Jorge Hitzig, mitos sobre el envejecimientoPor el doctor Juan Hitzig, especialista en medicina del envejecimiento y prevención gerontológica. Miembro de la Asociación Argentina en Medicina Integrativa (AAMI) y docente de la diplomatura en Medicina Integrativa de la Universidad de Belgrano.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Caminar ya no alcanza para estar bien fuerte

Prevención

La falta de actividad física torna a los mayores más propensos a sufrir enfermedades discapacitantes. ¿La recomendación? Hacer ejercicios de fuerza con saltos, flexiones y peso.

Un ejercicio físico regular y monitoreado, que contemple fuerza, aumenta hasta 10 años la esperanza de vida. Lo aseguró Fernando Naclerio, especialista en Ciencias del Deporte de la Universidad de Greenwich durante un simposio internacional sobre Envejecimiento Saludable realizado en La Plata.
En este sentido los especialistas recomendaron la realización de ejercicios de fuerza que disminuyen el riesgo de adquirir algún tipo de discapacidad, más allá de las caminatas que habitualmente se aconsejan para esta franja de la población.

Adrian Casas, profesor de Educación Física a cargo del Posgrado en Programación y Evaluación del Ejercicio de la Universidad Nacional de La Plata, destacó que “a las personas mayores que fueron inactivas la mayor parte de su vida les cuesta subir escaleras, salir de un auto e incluso levantarse de un sillón, sobre todo si es bajo.”
“Las actividades cotidianas se convierten en un verdadero contratiempo. Esto pasa porque les falta fuerza y porque no la han ejercitado” añadió el profesor.

Según Casas, esto genera una aceleración de la sarcopenia, que es la pérdida de las proteínas musculares producto del desuso o envejecimiento.
“Con el envejecimiento se pierde fuerza y masa muscular, a medida que se incrementa la proporción de grasa en el organismo, por lo que es fundamental que entre las personas de edad avanzada se sostenga un entrenamiento de fuerza adecuado a sus posibilidades reales”, sostuvo Casas.

En ese sentido Eduardo Martiarena, vicepresidente de la Agremiación Médica Platense explico que si las personas no realizan ejercicios de fuerza “pueden sufrir la atrofia del sistema muscular y esto generar fragilidad, mayor propensión a fracturas, artrosis y osteoporosis, entre otros problemas más serios”.
El aumento de la población de adultos mayores genera además un incremento en las consultas en los hospitales, las cuales en el último año “llegaron a las 5 millones en todo el territorio bonaerense”, informo el Ministro de Salud bonaerense Alejandro  Collia.

Frente a esa demanda, el Ministro anunció la creación de un programa de residencias médicas en Geriatría con el propósito de “sumar al incremento de la esperanza de la vida y calidad de los años”.
En el país, la esperanza de vida se sitúa hoy en los 76 años, diez más que en la década del 70, mientras que la tasa de fecundidad pasó de casi 4 hijos por mujer hace 35 años a 2 y se presume que seguirá en descenso.

“En Argentina, agregó el Ministro, la población de 60 años y más suma 5,7 millones de personas, de los cuales 2,3 millones son bonaerenses, lo que representa alrededor del 15 por ciento de la población total.
Si les parece agotador, lo es. Cuando la gente se anima a caminar para dejar el sedentarismo, te vienen a decir que no alcanza!!!! ¡¡¡Ua UA!!!

Encima hoy escuché que la queja solo sirve para quejarse. De manera que tómelo o déjelo. Caminar no alcanza; hay que hacer fuerza de brazos y de piernas.

También podemos borrar este artículo y seguir negando y navegar entre las artrosis, los colesteroles, las diabetes y preguntarnos por qué a mí.  No lo recomiendo!!!!

Fuente: La Cita - Banco Supervielle

sábado, 11 de agosto de 2012

Terapia de Validación: ¿Cómo comunicarse con el Alzheimer?


¿Cómo comunicarse con las personas que tienen Alzheimer avanzado? La neurosicóloga Marta Gruart nos explica qué es la Terapia de Validación y cómo puede ayudarnos a relacionarnos con familiares y amigos que padecen esta enfermedad.

Es notable cuántas sugerencias nos propone la Terapia de Validacion, para el periodo tan angustiante para familiares y cuidadores, que pasan los enfermos de Alzheimer cuando pierden la mayor parte del contacto con quienes lo rodean. Si podemos implementar algunos de ellos bienvenidos!!!

Lea la nota completa haciendo CLIC AQUÍ

sábado, 4 de agosto de 2012

El cerebro después de los cincuenta, por el Dr. Juan Hitzig


El Dr. Juan Hitzig es autor del libro "Cincuenta y tantos" Cuerpo y mente en forma aunque el tiempo siga pasando. En la página de Gerontología de la Universidad Maimónides se lee:
  
No hay duda de que el ser humano vive cada vez más. ¿Cómo hacer para
que esta longevidad no sea una acumulación de dolencias y enfermedades, sino una etapa vital, plena de experiencias y desarrollo personal?
  
Las ideas centrales de este libro se basan en investigaciones que demuestran que alrededor de los cincuenta años se encuentra el Punto de Inflexión Biológica que define en qué forma envejeceremos. Profesor de la Universidad Maimónides y reconocido gerontólogo dedicado a estudiar las causas de la longevidad saludable sostiene con humor que:
  
"El cerebro es un ‘músculo' fácil de engañar; si sonríes cree que estás contenta y te hace sentir mejor".
  
Explica que el pensamiento es un evento energético que transcurre en una realidad intangible pero que rápidamente se transforma en emoción (del griego emotion, movimiento), un movimiento de neuroquímica y hormonas que cuando es negativo hace colapsar a nuestro organismo físico en forma de malestar, enfermedades e incluso de muerte. Con los años, el Dr. Hitzig ha desarrollado un alfabeto emocional que conviene memorizar.
  
Las conductas con R:
  
Resentimiento,
Rabia,
Reproche,
Rencor,
Rechazo,
Resistencia,
Represión......... Son generadoras de coRtisol, una potente hormona del estrés, cuya presencia prolongada en sangre es letal para las células arteriales ya que aumenta el riesgo de adquirir enfermedades cardio-cerebro-vasculares.
  
Las conductas R generan actitudes D:
  
Depresión,
Desánimo,
Desesperación,
Desolación.
  

En cambio, las conductas con S:
  
Serenidad,
Silencio,
Sabiduría,
Sabor,
Sexo,
Sueño,
Sonrisa,
Sociabilidad,
Sedación......... son motorizadoras de Serotonina, una hormona generadora de tranquilidad que mejora la calidad de vida, aleja la enfermedad y retarda la velocidad del envejecimiento celular.
  
Las conductas S generan actitudes A:
  
Ánimo,
Aprecio,
Amor,
Amistad,
Acercamiento.
  
Fíjate que así nos enteramos de que lo que siempre se llamó "hacerse mala sangre" no es más que un exceso de cortisol y una falta de serotonina en la sangre.
  
Algunas reflexiones más del Dr. Hitzig:
  
  • Presta atención a tus PENSAMIENTOS pues se harán PALABRAS.
  • Presta atención a tus PALABRAS pues se harán ACTITUDES.
  • Presta atención a tus ACTITUDES porque se harán CONDUCTAS.
  • Presta atención a tus CONDUCTAS porque se harán CARÁCTER.
  • Presta atención a tu CARÁCTER porque se hará BIOLOGIA.
  
Practiquemos.
  
 Hace muchos años el poeta Rabindranath Tagore decía: "Si tiene remedio, ¿de qué te quejas? Y si no tiene remedio, ¿de qué te quejas?"

Podría servirnos para aprender a dejar las quejas y los pensamientos  negativos de lado y buscar en cada situación el aspecto positivo ya que hasta la peor de ellas lo tiene. De esa forma nos inundaría la
SEROTONINA con todas sus eses, la sonrisa se nos grabaría en las mejillas y todo ello nos ayudaría a vivir mucho mejor ese montón de años que la ciencia nos ha agregado. Porque, olvidaba escribirlo, el Dr. Hitzig ha comprobado con sus investigaciones que quienes envejecen bien son las personas ACTIVAS, SOCIABLES Y SONRIENTES.
  
No las rezongonas, malhumoradas y avinagradas (que nadie quiere tener cerca).
  
Empecemos hoy practicando las eses frente al espejo para mejorar nuestro humor y cuidar nuestra salud. ¿Estás de acuerdo con el alfabeto emocional? ¿Qué abunda más en tu vida, R o S?
  
Suena lógico ¿verdad? Finalmente todo es cuestión de actitud.
 
Puede ser que el Dr. Juan Hitzig, logre semejante síntesis, tan simple!!!!!! y nosotros sigamos    mirando para otro lado y continuemos con las quejas, los enconos, la ausencia de perdón... casi   que si no lo hacemos por nosotros tendríamos que hacerlo por él, que tan generosamente no para de transmitirnos pequeñas y simples grandes ideas!!!!
Probemos nuevamente quizás esta vez nos prenda y tengamos muchas S en nuestras vidas.

viernes, 27 de abril de 2012

Más personas deciden cómo será su final

¡Qué bendición! Poder tomar algunas decisiones de cómo queremos terminar nuestra querida vida.

A la ciencia médica le podemos agradecer todos los años que nos ha agregado, pero la decisión de la calidad de cómo vivirlos está en nosotros.
Para muchos ya es tarde porque no están en condiciones mentales para hacer cumplir sus deseos.

Por eso es importante que empecemos  a ver de qué se trata, mucho antes de que sea inminente el descalabro.
En esta nota del Diario La Nación hay datos para hacerlo conscientemente.

Dejemos de postergar, ya que más tarde o más temprano llegaremos al final.
Si tengo una vida plena, rodeada de gente querida, (No necesariamente familiares directos) ¿Por qué no terminarla de la misma forma plena ¿Vale la pena imponer la negación y sufrir y hacer sufrir, con tal de no mirar el final que llegó?

Como dijo Oscar Berg: “A la medicina moderna le podemos confiar nuestra vida, pero no nuestra muerte”

sábado, 21 de abril de 2012

Prevención para la salud, ¿estamos exagerando?

En la consulta anual con mi médico clínico, quedé totalmente impresionada con lo incómodo que se siente al hablar de los excesos de la medicina preventiva que llevan a cabo la mayoría de sus colegas.

Él sigue las investigaciones que publica la New England Journal of Medicine y decidí compartir distintas opiniones del debate instalado al respecto.

LA ÚLTIMA PERSONA SANA
Hace ya casi veinte años leí un artículo del doctor Clifton Meador en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine sobre el tema que nos ocupa. Me pareció simpático –describe un caso clínico imaginario- pero bastante exagerado. Pues bien, al releerlo estos días observé que bien podría ser la historia de cualquiera de nosotros en el tercer milenio; casi diría que es la rutina.

Aunque a mi generación todavía no le tocó esa medicina preventiva de inmunizaciones, control de peso y talla, diagnósticos de males congénitos, que les tocó a nuestros hijos que acudían al “Pediatra del Niño Sano”, sí terminamos tempranamente comprometidos con enfermedades relativamente silenciosas como aquellas metabólicas, con la hipertensión, el sobrepeso, el sedentarismo, las toxicomanías y luego una serie de trastornos en la esfera mental y afectiva como el estrés, la depresión y la ansiedad, los males de la columna (no hay duda de que de ella abusamos).

Recuerdo de mis épocas lejanas del internado, que teníamos al frente a un enfermo muy afectado por una artritis reumatoidea. El paciente fue cuidadosamente examinado por uno de aquellos verdaderos profesores de la época, clínicos con una erudición de conocimientos médicos realmente increíble y vocación de transmitir sus conocimientos a sus alumnos. Al terminar su disertación, alguien le preguntó: “Profesor, ¿y cómo lo tratamos? Este lo miró escéptico y le dijo: denle un poco de aspirina”. Casi medio siglo más tarde, ese mismo paciente sería estudiado con un panel de anticuerpos muy completo, tendría un diagnóstico diferencial mucho más basado en los exámenes paraclínicos, y sería bombardeado con una serie de tratamientos (costosos, eso sí) que en un porcentaje importante de pacientes, logre mejorías milagrosas.

Pues bien, aunque hace muchos años dejamos de ser sanos, sí hemos logrado enderezar las cargas gracias a una serie de medicamentos revolucionarios que nos han alargado la vida, así que nos convertimos en enfermos compensados.
Necesitamos dedos de varias manos para contar el número de pastillas que ingerimos diariamente, y ya –aún sin ir al médico- salimos de los supermercados abarrotados de diversos antioxidantes, vitaminas y minerales, productos naturistas para la próstata, la depresión, el insomnio, amén de antiácidos, analgésicos y toda clase de pepas de diferentes y atractivos colores. Ya pasó la época de los remedios que sabían horrible, como el aceite de ricino. Aunque no sea uno de aquellos que se gastan una fortuna en medicamentos para que el pelo renazca o la función eréctil mejore, hay que adquirir los inevitables protectores solares y un número indeterminado de cremas y ungüentos para las inacabables afecciones dermatológicas.

La salud no significa simplemente ausencia de afecciones o enfermedades sino que constituye el completo estado de bienestar físico, psíquico y social. Pero ¿pueden las naciones financiar todo esto? La sociedad sufrida de las clases populares se ha convertido en una consciente de sus derechos, que apelará a los tribunales para recibir los últimos tratamientos, y los médicos estaremos de acuerdo con ello, porque por algo no somos economistas ni financieros. No sé ahora, pero los de antes quedamos irremediablemente impregnados del Juramento Hipocrático.

Dice Carlos Gherardi en el diario argentino “El Clarín” que todos tenemos la experiencia cotidiana de los crecientes exámenes solicitados rutinariamente frente a una situación fisiológica como un embarazo, el acentuado requerimiento de mayores exámenes frente a un eventual esfuerzo físico en un niño en edad escolar o los estudios auxiliares cada vez más interminables que simplemente se efectúan ante el pedido de una persona en calidad de chequeo rutinario.

Y en esta medicalización insoportable de la vida –continúa Gherardi- donde todos son algoritmos, estadísticas, puntajes predictivos de morbilidad y mortalidad y rutas críticas de prevención, diagnóstico y tratamiento, el concepto de “la última persona sana” no es lamentablemente una metáfora sino una dura advertencia a la sociedad de consumo que no será beneficiada ni será siquiera feliz cuando la salud se vende como un artículo más.

¿Es la salud un estado de completo de bienestar como la califica la OMS? ¿Es acaso la ausencia de enfermedad? O ¿más bien es una adaptación cambiante y variable, subjetiva hasta cierto punto? Resultaría más bien una situación de equilibrio constante entre el sujeto y el medio en la búsqueda constante de una relación armoniosa que, según sus resultados, en un caso entrará dentro de la normalidad y en otro dentro de lo patológico. Parece claro entonces que la salud es una cuestión más filosófica que científica.

Alfredo Jácome Roca, MD
Editor, Tensíómetro Virtual

jueves, 27 de octubre de 2011

Fauja Shingh, maratonista a los 100 años

Hace unos días leí una nota adjunta al pie, que habla de este hombre de origen Hindú, que comenzó a correr a los 80 años, luego del fallecimiento de su mujer.

42 Kms en 8 horas.

Lo admirable es que nos regala el secreto para una larga vida, digna de ser vivida.

“Estar libre de estrés, ser agradecido con lo que se tiene, mantenerse alejado de la gente negativa, sonreír y correr.”

Proponernos practicar sus sugerencias, no parece ser tan difícil ¡¡¡Gracias Fauja!!!

Nota en el Diario Clarín

viernes, 21 de octubre de 2011

Dora Baret

Hay dos formas de vivir: Lo mejor que podés o lo peor que podés.
La elección es patrimonio tuyo

Actriz argentina consagrada y hoy dedicada a la docencia, atravesando un proceso canceroso dice:

“Durante estos últimos años tomé real conciencia de estar transitando esta tercera etapa de la vida y siento que cumplí con todas las otras. Si bien mi vida fue dura, con muchos obstáculos que fui transformando en pistas, siento que disfruté a mi manera de cada paso. Y en esta tercera etapa siento que estoy encontrando la forma de disfrutar; y no pasa por buscar que no se note o negar la edad, sino por hacerme cargo. Porque si me quedo peleando por tener las otras etapas no disfruto de ésta, y yo siento que lo estoy haciendo con mi nieta, con mis hijos y conmigo.

Siento que esto que soy con 71 años es producto de lo que fui al pasar por cada una de las etapas y que esos obstáculos, que algunos fueron muy duros, hicieron que hoy sea lo que soy.

Yo fui operada de cáncer dos veces y creo que el estar viviendo plenamente esta etapa, el hacerme cargo de ella y el comprometerme y disfrutar de la vida que me toca hace que yo pueda vivir mi trabajo con el cáncer.

Por eso no sólo hablo de la edad sino del cáncer, y repito esa palabra porque la gente tiene hasta miedo de nombrarla.

Entonces para mí es importante hablar, porque muestra que se puede. Hay algo que se dice generalmente de la felicidad: que es por momentos. Yo creo que es un estado, el tema es la confusión de las interpretaciones. Para mí la felicidad es algo que elegís, es una filosofía de vida.

Eso no quiere decir que no haya momentos dolorosos, pero la felicidad tiene que ver con agradecer que estés vivo y con elegir disfrutar de la vida, y para mí la vida es un gozo. Volvería a vivir todas las instancias de mi vida, porque aún en las más difíciles y dolorosas sentí la felicidad de estar viva”

Gracias Dora Baret, por ser tan transparente y permitirnos con tu experiencia transformar también nuestros obstáculos en “Pistas”!!!

Publicado en La Cita Banco Supervielle 10/2001

lunes, 15 de agosto de 2011

Afirman que la mitad de los casos de Alzheimer se podrían prevenir

En la nota del 20/7/2011 en Clarín, escrita por Valeria Román, nos informa que la mitad de los casos con la enfermedad de Alzheimer podrían prevenirse si las personas tuvieran en cuenta los 7 factores de riesgo asociados: nivel de educación bajo, el consumo de tabaco en cualquiera de sus formas, la inactividad física, la depresión, la hipertensión, la obesidad de mediana edad y la diabetes.

domingo, 24 de abril de 2011

Charles Eugster, el Culturista más Viejo del Mundo

Para variar, no me terminan de cerrar estos verdaderos modelos de longevidad, que ya sea por la distorsión de los medios o de ellos mismos siguen ansiando el secreto de la juventud.

Charles Eugster, este culturista lleno de medallas, que en realidad arrancó después de los sesenta con el gimnasio, y retomó a los 85, cuando se vio viejo en el espejo, dice que a los 65 se es joven, así como el artículo lo presenta como viviendo la tercera juventud.

Uno no es 3 veces joven de 30, a los 90, tendríamos que admitirlo con menos sufrimiento. Pero lo que es cierto es que el ejercicio físico en las últimas décadas es una llave importante, saludable; física y emocionalmente.

A su opinión acerca de que se nos dice que la vejez es permanente decadencia, que hay que reducir la velocidad y prepararse para morir, le respondería que hay algo de verdad en eso. De hecho, ya he disminuido la velocidad y en cuanto a prepararse para morir, ojalá lo hiciéramos todos, no como algo irremediablemente triste, sino aceptando sin sufrimiento que llegará ese día.

Personalmente trataré de no resistirme patéticamente con la ayuda de la ciencia, y haré todo lo posible como este viejo culturista para llegar al final siendo una persona atractiva y abriendo el camino para que los que me sucedan, no lo consideren noticia, sino una posibilidad que nos está dando la vida en este siglo XXI.

martes, 8 de marzo de 2011

Día de la mujer

Llorar de risa
Se saben ya las bondades del reír como estimulantes del sistema hormonal. De hecho, he coordinado varios “Talleres de la Risa” donde se aprende y /o practica reír, incluso provocar los distintos tipos de risa con resultados muy positivos.

Y hoy siendo el “día de la mujer”, sexo con el que me siento honrada, pero consciente de que todavía hay muchas mujeres en el mundo que sólo tienen motivos para llorar, les envío este pequeño regalo, de videos con bebés riendo que resultan tan contagiosos que si nos dejamos llevar, podremos, al menos por hoy, cambiar el sentido de las lágrimas.

¡¡¡Lloremos de risa!!!

martes, 1 de febrero de 2011

Kirk Douglas, un Grande de Hollywood

A los 94 años Kirk Douglas comenta en una entrevista:

Mis hijos no tuvieron las ventajas que tuve yo en mi infancia: cuando uno viene de la pobreza más abyecta, no hay otra dirección adonde ir que no sea hacia arriba.

Sé que el amor es más hondo a medida que uno se hace más viejo.

Descubrí que Dios no necesita que le cantemos alabanzas sino que seamos mejores como personas.

Sé que todo buen aprendizaje termina sólo cuando estás bien muerto.

Sé que "Atrapado sin Salida" fue una gran decepción en mi vida. Compré los derechos para cine, pero nadie quería hacer una película con eso. Entonces pagué para hacerlo en Broadway, pero tampoco. Había una línea en especial en el libro que me parecía inigualable: cuando McMurphy trata de arrancar el lavatorio de la pared delante de los demás internos y no puede. Y todos lo están mirando y él gira hacia ellos y les grita: ¡Por lo menos traté! Hay días en que pienso que ése debería ser mi epitafio.

Todo el mundo se la pasa hablando de los viejos tiempos: que las películas eran mejores, que los actores eran superiores, que la gente era más solidaria. Lo único que yo sé de los viejos tiempos es que ya pasaron.

Creo que recién ahora empiezo a saber quién soy. Como si mis virtudes y mis defectos hubiesen estado hirviendo en una olla todos estos años y con el hervor se hubieran ido evaporando y convirtiéndose en humo, y lo que queda en el fondo de la olla es mi esencia, y se parece inquietantemente a aquello con lo que empecé al principio.


Realmente una sencilla y profunda síntesis. Vale la pena agregar que no deja traslucir los sentimientos que quizás le despierten el saber que su hijo Michael de 66 años padece de un cáncer de pronóstico reservado.

La vida ofrece siempre una de cal y una de arena. Lo importante es que la esencia nuestra, pueda contener a las dos.

¡Que bueno poder enunciar una frase para el epitafio que nos represente cabalmente!

martes, 18 de enero de 2011

Haruki Murakami - Sugerencias para bien envejecer

Recomiendo a Murakami (1949), es un novelista brillante.

Las ideas que quiero compartir hoy son tomadas de “De qué hablo, cuando hablo de correr”. Allí nos cuenta sus propias experiencias de su práctica de más de 20 años.

“…Pero, en algún momento, se fueron volviendo las tornas. A pesar que entrenaba igual que antes, cada vez me costaba más completar el recorrido del maratón antes de las tres horas cuarenta, mi ritmo pasó a ser de cinco minutos y medio por kilometro, y al final me aproximé, hasta rozarla, a la línea de las cuatro horas. Fue un shock. ¿Que me estaba pasando? No quería pensar que fuera cosa de la edad. Y es que en mi vida cotidiana, no tenía en absoluto la sensación de estar sufriendo un declive físico. Pero, por más que lo negara, por más que lo ignorara, los tiempos seguían aumentando inexorablemente…”

“…Para mí, -y quizá para todo el mundo-, ésta ha sido la primera vez desde que nací que he experimentado lo que es envejecer, y la sensación que eso trae aparejada también es nueva.

Si la hubiera experimentado siquiera una vez, seguramente habría podido discernir muchas cosas más y con mayor claridad, pero el caso es que, al tratarse de la primera vez, no resulta nada fácil. Así que en lo que a mí respecta, por el momento solo puedo dejar para más adelante las valoraciones de detalle, aceptar las cosas como son, e ir viviendo con ello…”

“…Mientras corro pienso, de improviso, que tampoco pasa nada si no consigo mejorar mis marcas. He envejecido y el tiempo se va cobrando sus cuotas. Nadie tiene la culpa. Son las reglas del juego. Es igual que los ríos que fluyen hacia el mar. Solo puedes aceptar esa imagen tuya tal como es, como una parte más del paisaje natural. Quizá no resulte una tarea muy grata. Y quizás lo que descubras tampoco te guste particularmente. Pero pienso que nada puedo hacer…”

“…Con el paso de los años, sin embargo, esa carencia de restricciones, esa libertad, en la mayoría de los casos va perdiendo su frescura y su ímpetu naturales de manera progresiva. A partir de cierta edad, actividades que antaño habrías podido realizar con suma facilidad pasan a no resultar ya tan fáciles… Por supuesto, esa progresiva pérdida natural de talento se puede ir supliendo a base de madurez personal… Por supuesto eso también tiene sus limitaciones. La tenue sombra de la sensación de pérdida de capacidad puede, sin duda estar al acecho…”

“…Pero me guste o no, este es el cuerpo que tengo. Mi cuerpo con sus límites y sus inclinaciones. Al igual que con mi cara o con mi talento, aunque haya aspectos suyos que no me gusten, no dispongo de otro cuerpo, así que no tengo más remedio que ir tirando con él. Acabas sabiendo preparar fácilmente una comida decente (e ingeniosa) con lo que queda en el frigorífico. Aunque solo queden manzanas, cebollas, queso y ciruelas secas, no te quejas. Te las apañas con lo que tienes. Y das gracias por tener algo para llevarte a la boca. Llegar a pensar así es una de las pocas ventajas que tiene la edad…”

“…A estas alturas estoy seguro de que, por mucho que me esfuerce, ya no conseguiré correr como antaño, cosa que aceptaré sin reparos. No me resulta agradable, pero es lo que tiene envejecer. Del mismo modo que yo desempeño mi papel, el tiempo desempeña el suyo. Y este lo hace con mucha más fidelidad y precisión que yo… Y a quienes tienen la suerte de librarse de morir jóvenes, se les privilegia con el preciado derecho de ir envejeciendo. Les aguarda el honor de su progresiva decadencia física. Hay que aceptar este hecho y acostumbrarse a él...”

Le agradezco a Murakami, dado que no hemos venido a esta vida a volver a aprender, sino a continuar con lo ya aprendido, su manera honesta y simple de transmitirnos sus sensaciones, que son las de la mayoría, pero que no siempre nos atrevemos a verlas, y de este modo tan claro, por ahí nos decidimos a encarar el paso del tiempo con menor sufrimiento.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Soledad ¿Buena o mala?

En un encuentro informal, escucho que a mi lado dicen:

“-Tiene que quedarse sola ¡Pobre!-”

Reacciono al instante.

“-¿Por qué pobre? Yo disfruto mucho de la soledad, lo que ocurre es que en esta sociedad tiene mala prensa.-”

“-¿Disfrutar de la soledad?, es la primera vez que lo escucho.-”

“-¡A mí me encanta! Al punto que por este tema casi puntual, estamos separados con mi marido transitoriamente para ver si le pescamos la vuelta. Lo único seguro es que nos queremos mucho, pero él es ¡tan sociable! Que estar con nuestros hijos y yo le llama estar solo. Si no hay invitados se deprime.

Practica todos los deportes grupales, incluyendo la bicicleta. Cuando veo a mi vecino que sale sólo a correr me da ganas de pedirle que le explique cómo lo logra.

A la hora de comer si no hay nadie, no come. Quizás ser hijo único de madre viuda lo haya condenado.

Ahora imaginate, yo trabajo, estoy con mis hijos, tengo hermanos padres y amigos. Lograr unas horas en silencio, me parecen el paraíso. Durante 15 años no tuve dos horas ningún fin de semana ni feriado… Hasta aquí llegué, separada estoy logrando descansar. Pero tiene un costo alto, la gente defiende la postura de él y dice que yo ¡soy fóbica! Pues me da lo mismo el diagnóstico, seguiré defendiendo momentos de soledad-"

Por otra parte recomiendo leer el artículo: La soledad: tan mala como el cigarrillo y el sobrepeso Diario Clarín 29/7/2010

Reflexionar para encontrar el equilibrio que nos haga bien.

[Foto] Albert Einstein en bicicleta

sábado, 28 de agosto de 2010

TDAH Desorden de atención con hiperactividad

Hay quienes dicen que diagnosticarlo en los niños está de moda y se hace un mal uso de la medicación.

Pero lo cierto es que las dificultades que trae en las relaciones de pareja no son pocas.

Distracciones, desorganización, olvidos, pueden interpretarse como pereza, egoísmo y falta de amor.
Es importante informarse y estar atento. Saber que proviene de una configuración neuronal puede disminuir el stress que esas conductas producen y se podrían encontrar alternativas creativas.


¿Déficit de atención en el matrimonio? Lea esta interesante nota en
La Nación del 24/7/10

martes, 24 de agosto de 2010

Tango ¡que me hacés tan bien!

Un joven le dijo a Mariano Mores que no le gustaba el tango, y él le respondió: Tenés que darle tiempo…y te va a apasionar.

De acuerdo al artículo que publicó el Diario Clarín el 29/7, bailar tango ya se usa para tratar varias enfermedades. Le podemos dar tiempo porque parece una medicina infalible.

¡Que nadie jamás deje de bailar!

(Mi tía de 94, que tiene enormes dificultades para desplazarse, hace colocar su silla en la pista de baile, porque dice que de la cintura para arriba no tiene dificultades ¡y es cierto! Sigue el ritmo de manera envidiable).

sábado, 21 de agosto de 2010

Bailar, esa receta infalible


Desde El Lago de los Cisnes hasta el chamamé, pasando por la salsa, zambas, chacareras, carnavalitos, tangos, cumbias, vals, rock… no hay edad, ni cultura que se resista.






Tomemos la vida como una danza y démosle nuestro propio ritmo.






Ritmos que curan

Poner el cuerpo en movimiento se considera una alternativa para mejorar aspectos físicos y emocionales; testimonios de quienes enseñan y practican distintas disciplinas; la mirada de un cardiólogo.




Lea esta interesante nota de La Nación pulsando aquí

[Pintura] de Edgar Degas

viernes, 30 de julio de 2010

Video colonoscopia ¿estudio preventivo?

Llamé a una amiga de 85 años para hacerle una invitación, y me respondió que no podía ir porque operaban a la hermana de María e iba a acompañarla.

¿De qué la operan? No sabía nada.

No, ella usó esa expresión, pero en realidad le hacen una video colonoscopía.
Pensé que a esta mujer la había asustado la palabra operación y se ofreció a acompañarla.

No hace falta que vayas, le digo. No sólo no es una operación sino que es un estudio donde lo realmente desagradable es la preparación, casi no tiene riesgos.

No, es que ella me pidió que lo haga, porque no quiere estar sola en la sala de espera.

Conozco a María y sé que esa respuesta no es ignorancia acerca de que el estudio requiera acompañar al acompañante, ni que tenga dificultades de andar sola por la vida.

Claramente el miedo metió la cola y le transformó un estudio en operación y el temor al diagnóstico en una tragedia, para lo cual sólo se puede sostener si encuentra un cómplice para el miedo.

Moraleja: Hagamos de este mundo un lugar más vivible.

Cuando sentimos miedo, lo primero que hay que hacer es reconocerlo para desarmarlo.

Son muchas las personas que siente miedo ante los posibles diagnósticos negativos… pero como las enfermedades existen, las enfermedades terminales también y además no sólo existe la muerte, sino que nos va a tocar a todos.

Cuando el miedo llega, tomemos el coraje de pensar qué haríamos si algo de esto le ocurre a un ser querido, pues de lo contrario sólo nos quedará la posibilidad de la depresión, la parálisis o las enfermedades que podamos generar.