Gracias a la ciencia y la gerontología, la esperanza de vida es cada vez mayor y esto nos lleva a reflexionar: ¿Cómo prepararnos para nuestro envejecimiento? ¿Cómo enfrentar la vejez de mis padres? ¿Cómo mejorar la calidad de vida? Muchos nuevos desafíos nos esperan y espero en este espacio poder ayudar a que todos tengamos un envejecimiento pleno y lleno de vida...
Tarde o temprano, llegará: ¡la batalla contra el tiempo, ya está perdida! Así que mejor preparémonos para disfrutar cada minuto...
Cariños,
Elia
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jueves, 17 de mayo de 2012

Santiago Bilinkis, el pregonero del futuro


Hay que tener muchísimo cuidado al escuchar las ideas de Bilinkis, porque nos va a resultar más fácil juzgarlas o pensar que es un delirante, antes que abrirnos a la reflexión acerca de cómo ir preparándonos y cambiando nuestra cabeza para poder acompañar a los cambios siderales.
Después de crear OfficeNet en sociedad con Andy Freire, empresa pionera de venta por Internet, decidió ir a una sede de la NASA para escuchar durante 3 meses a los cerebros vanguardistas del mundo de la ciencia en campos como neurociencia, robótica, inteligencia artificial y nanotecnología.
Tres meses con los que ya respondieron esas preguntas que nosotros aún no nos  hicimos.
Piensa que el futuro llegó hace rato, pero acá no sabemos ni siquiera que nació.
Él es nuestro Marco Polo con camiseta celeste y blanca.
Es uno de los organizadores de las charlas TEDx para el Río de la Plata, charlas éstas tan breves como imperdibles, si queremos surfear sin accidentes las olas de la vida.
Gracias Santiago Bilinkis, aunque nos resistamos un poco, y te la hagamos más difícil.

Nota completa en: Revista La Nacion 6 de mayo

viernes, 11 de mayo de 2012

Eric Klinenberg - ¿Vivir Solos o Acompañados?


La nota “Cuando la soledad es buena consejera” del 6 de Mayo en Enfoques de La Nación disparó el debate.

¿Disfrutar de vivir solo, es signo de madurez o síntoma patológico del que tiene dificultades en sus relaciones?

¡Lo cierto es que es la primera vez en la Historia de la Humanidad que las personas viven solas! Es más, en Estocolmo lo hacen el 60%.

Es interesante plantear el tema porque venimos de la creencia que estar solo es casi como no ser querido.

Confundimos soledad con abandono, y ahora empezamos a descubrir que es una necesidad pasar momentos en soledad si es posible cotidianamente para mantenernos equilibrados.

El matrimonio está pasando por diferentes crisis que a modo pendular le está transfiriendo la buena prensa a la  vida en soledad.

La gente de varias décadas suele quejarse de su soledad, por eso es muy importante rever las viejas creencias y comprobar que vivir solo no significa vivir en soledad.

¡Manos a la obra! Participar de grupos, cultivar las relaciones y a disfrutar del momento que se está solo. ¡Tengamos en cuenta que debiera ser una de mis mejores compañías!

miércoles, 2 de mayo de 2012

Nelson Mandela - Ubuntu

"Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana a la que pertenece Nelson Mandela, y que su vida es un ejemplo de la práctica del Ubuntu.

 Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.

Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?
 
UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: "Yo soy porque nosotros somos." 

Lemas fundacionales llevados a la práctica, cosa que nosotros como Argentinos, todavía no hemos logrado.

Pero Mandela existe!!!!!!!!!!!! Y esa es nuestra esperanza.

viernes, 27 de abril de 2012

Más personas deciden cómo será su final

¡Qué bendición! Poder tomar algunas decisiones de cómo queremos terminar nuestra querida vida.

A la ciencia médica le podemos agradecer todos los años que nos ha agregado, pero la decisión de la calidad de cómo vivirlos está en nosotros.
Para muchos ya es tarde porque no están en condiciones mentales para hacer cumplir sus deseos.

Por eso es importante que empecemos  a ver de qué se trata, mucho antes de que sea inminente el descalabro.
En esta nota del Diario La Nación hay datos para hacerlo conscientemente.

Dejemos de postergar, ya que más tarde o más temprano llegaremos al final.
Si tengo una vida plena, rodeada de gente querida, (No necesariamente familiares directos) ¿Por qué no terminarla de la misma forma plena ¿Vale la pena imponer la negación y sufrir y hacer sufrir, con tal de no mirar el final que llegó?

Como dijo Oscar Berg: “A la medicina moderna le podemos confiar nuestra vida, pero no nuestra muerte”

sábado, 21 de abril de 2012

Prevención para la salud, ¿estamos exagerando?

En la consulta anual con mi médico clínico, quedé totalmente impresionada con lo incómodo que se siente al hablar de los excesos de la medicina preventiva que llevan a cabo la mayoría de sus colegas.

Él sigue las investigaciones que publica la New England Journal of Medicine y decidí compartir distintas opiniones del debate instalado al respecto.

LA ÚLTIMA PERSONA SANA
Hace ya casi veinte años leí un artículo del doctor Clifton Meador en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine sobre el tema que nos ocupa. Me pareció simpático –describe un caso clínico imaginario- pero bastante exagerado. Pues bien, al releerlo estos días observé que bien podría ser la historia de cualquiera de nosotros en el tercer milenio; casi diría que es la rutina.

Aunque a mi generación todavía no le tocó esa medicina preventiva de inmunizaciones, control de peso y talla, diagnósticos de males congénitos, que les tocó a nuestros hijos que acudían al “Pediatra del Niño Sano”, sí terminamos tempranamente comprometidos con enfermedades relativamente silenciosas como aquellas metabólicas, con la hipertensión, el sobrepeso, el sedentarismo, las toxicomanías y luego una serie de trastornos en la esfera mental y afectiva como el estrés, la depresión y la ansiedad, los males de la columna (no hay duda de que de ella abusamos).

Recuerdo de mis épocas lejanas del internado, que teníamos al frente a un enfermo muy afectado por una artritis reumatoidea. El paciente fue cuidadosamente examinado por uno de aquellos verdaderos profesores de la época, clínicos con una erudición de conocimientos médicos realmente increíble y vocación de transmitir sus conocimientos a sus alumnos. Al terminar su disertación, alguien le preguntó: “Profesor, ¿y cómo lo tratamos? Este lo miró escéptico y le dijo: denle un poco de aspirina”. Casi medio siglo más tarde, ese mismo paciente sería estudiado con un panel de anticuerpos muy completo, tendría un diagnóstico diferencial mucho más basado en los exámenes paraclínicos, y sería bombardeado con una serie de tratamientos (costosos, eso sí) que en un porcentaje importante de pacientes, logre mejorías milagrosas.

Pues bien, aunque hace muchos años dejamos de ser sanos, sí hemos logrado enderezar las cargas gracias a una serie de medicamentos revolucionarios que nos han alargado la vida, así que nos convertimos en enfermos compensados.
Necesitamos dedos de varias manos para contar el número de pastillas que ingerimos diariamente, y ya –aún sin ir al médico- salimos de los supermercados abarrotados de diversos antioxidantes, vitaminas y minerales, productos naturistas para la próstata, la depresión, el insomnio, amén de antiácidos, analgésicos y toda clase de pepas de diferentes y atractivos colores. Ya pasó la época de los remedios que sabían horrible, como el aceite de ricino. Aunque no sea uno de aquellos que se gastan una fortuna en medicamentos para que el pelo renazca o la función eréctil mejore, hay que adquirir los inevitables protectores solares y un número indeterminado de cremas y ungüentos para las inacabables afecciones dermatológicas.

La salud no significa simplemente ausencia de afecciones o enfermedades sino que constituye el completo estado de bienestar físico, psíquico y social. Pero ¿pueden las naciones financiar todo esto? La sociedad sufrida de las clases populares se ha convertido en una consciente de sus derechos, que apelará a los tribunales para recibir los últimos tratamientos, y los médicos estaremos de acuerdo con ello, porque por algo no somos economistas ni financieros. No sé ahora, pero los de antes quedamos irremediablemente impregnados del Juramento Hipocrático.

Dice Carlos Gherardi en el diario argentino “El Clarín” que todos tenemos la experiencia cotidiana de los crecientes exámenes solicitados rutinariamente frente a una situación fisiológica como un embarazo, el acentuado requerimiento de mayores exámenes frente a un eventual esfuerzo físico en un niño en edad escolar o los estudios auxiliares cada vez más interminables que simplemente se efectúan ante el pedido de una persona en calidad de chequeo rutinario.

Y en esta medicalización insoportable de la vida –continúa Gherardi- donde todos son algoritmos, estadísticas, puntajes predictivos de morbilidad y mortalidad y rutas críticas de prevención, diagnóstico y tratamiento, el concepto de “la última persona sana” no es lamentablemente una metáfora sino una dura advertencia a la sociedad de consumo que no será beneficiada ni será siquiera feliz cuando la salud se vende como un artículo más.

¿Es la salud un estado de completo de bienestar como la califica la OMS? ¿Es acaso la ausencia de enfermedad? O ¿más bien es una adaptación cambiante y variable, subjetiva hasta cierto punto? Resultaría más bien una situación de equilibrio constante entre el sujeto y el medio en la búsqueda constante de una relación armoniosa que, según sus resultados, en un caso entrará dentro de la normalidad y en otro dentro de lo patológico. Parece claro entonces que la salud es una cuestión más filosófica que científica.

Alfredo Jácome Roca, MD
Editor, Tensíómetro Virtual

martes, 17 de abril de 2012

2012, año Europeo del Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional

En el boletín de Portal Mayores, se encuentran muchas notas relacionadas con las actividades que se están realizando en función de facilitar este objetivo.

Cada año dos millones de europeos llegan a los 60 años, si la tendencia continúa, las personas mayores se incrementarán hasta el 30% de la población en 2020, frente al 17% actual.

El proyecto Goldenworkers identifica los riesgos del envejecimiento de la población activa.

La iniciativa apuesta por las nuevas tecnologías de la información como palanca de integración.
La Fundación Adecco, el IESE Business School y un experto de Telefónica han presentando el proyecto Goldenworkers por el envejecimiento activo.

La evolución de la pirámide demográfica indica que las personas mayores pasarán de 800 millones en la actualidad a cerca de dos mil millones para 2050.
La longevidad es el mayor logro de desarrollo de la humanidad, pero también un riesgo a resolver en materia de consumo, pensiones, mercado laboral, sanidad, impuestos y discapacidad.

El proyecto europeo, que estudiará los diferentes escenarios para mejorar la vida profesional y social con ayuda de las nuevas tecnologías de la información, busca ser una referencia a nivel europeo con la participación de siete entidades de referencia en el proyecto de colaboración promovido por la Comisión Europea.

Todo lo que se pueda hacer a nivel gubernamental y ONGs, bienvenido. Pero sigo insistiendo en la responsabilidad personal y que cada uno de nosotros nos ocupemos del envejecimiento activo, nos mantengamos curiosos, no perdamos nunca la búsqueda del sentido de la vida, buena dieta y ejercicio siempre.
Es muy posible, que la solidaridad intergeneracional se dé espontáneamente, porque dejaremos de ser una carga para los jóvenes, para transformarnos en reservorio de experiencias y su transmisión, para que muchos de nuestros dolores hayan servido para que los que nos sucedan no tengan que reeditarlos.