Gracias a la ciencia y la gerontología, la esperanza de vida es cada vez mayor y esto nos lleva a reflexionar: ¿Cómo prepararnos para nuestro envejecimiento? ¿Cómo enfrentar la vejez de mis padres? ¿Cómo mejorar la calidad de vida? Muchos nuevos desafíos nos esperan y espero en este espacio poder ayudar a que todos tengamos un envejecimiento pleno y lleno de vida...
Tarde o temprano, llegará: ¡la batalla contra el tiempo, ya está perdida! Así que mejor preparémonos para disfrutar cada minuto...
Cariños,
Elia
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miércoles, 14 de marzo de 2012

Robert Happe - Espiritualidad, necesidades básicas del Hombre

En este mundo tan agobiado de necesidades materiales, me pareció importante saber cuáles son nuestras necesidades espirituales, que la mayoría las tenemos muy desatendidas. Según Robert Happe son 6:

1°) Necesidad de Poder
El poder individual permite controlar el propio destino y nos da la seguridad de que podemos cuidarnos, aún de nosotros mismos.
Este poder nos hace responsables por nuestras acciones.
Alinear nuestra mente con creencias que nos traen evolución es nuestra señal de poder.
Los grupos no son los que traen cambios, sólo las personas individuales lo hacen  y es esto lo que se refleja en los grupos.
2°) Necesidad de Libertad
Para poder tener el control de nuestro destino necesitamos la libertad de nuestros movimientos y pensamientos.
La libertad nos da la posibilidad de repensar todo.
El miedo nos pone en alerta de algo que pueda generar conflicto. Uno debe observarlo, resolverlo y listo. No dejar que el miedo se instale.
No juzgar al otro. Mantenerse en la libertad de ser uno mismo.
Uno juzga al otro cuando tiene miedo, especialmente a nosotros mismos.
En lugar de juzgar se podría decir o decirnos “eso no es recomendable”.
3°) Necesidad de Expresarse Creativamente
Si no sentimos auto valía, tenemos miedo de expresarnos.
La creatividad necesita realización. Si la creatividad no es permitida uno permanece triste.
4°) Necesidad de Conexión
Esta necesidad crea otra necesidad que es la de amar y ser amados. En cada experiencia hay negatividad y positividad, si uno es flexible la negativa pasa rápido.
Hay que cambiar la competitividad por la cooperación.
La necesidad de Poder es la necesidad de vivir. Primero, servirse a uno mismo después servir a los otros, si no seguiremos desequilibrados.
Todo grupo que tiene poder externo no sirve. El Poder que sirve es el interior.
5°) Necesidad de Encontrar Significado
Todas las necesidades anteriores nos llevan al significado, para saber el sentido de este mundo.
La necesidad de significado es algo propio. El significado lo encontramos dentro de nosotros, con nuestro espíritu.
6°) Necesidad de Construir Autoestima
La autoestima es la contribución más importante para estar en paz consigo mismo. Es cuando yo sé lo que quiero. Muchas personas hacen cosas para recibir el aplauso de los otros. Es engañoso. La autoestima  se adquiere a través de nuestras propias creaciones que nos han hecho sentir sentimientos positivos.
Autoestima artificial: cuando uno siente como un logro atacar a otro, esto da superioridad, esta relación no tienen valor. Lo importante es mi reacción a la situación. Lo que es cierto lo sabemos cuando tenemos suficiente autoestima.
La personalidad que  aprende a danzar  con todo lo que acontece, da cuenta de nuestro desenvolvimiento. A los desafíos de la vida podemos tratarlos de distinta forma. Podemos atravesarlos o huir. Podemos violar o respetar cada uno de nuestras necesidades, para poder juntarlas todas al mismo tiempo. La vida equilibra estas necesidades.
Cuando no comprendemos lo que nos pasa, ir a ellas que nos ayudarán a encontrar la respuesta.

jueves, 8 de marzo de 2012

¡¡¡Celebrando el Día de la Mujer!!!

Con la alegría de ser mujer y compartiendo la celebración. Invito a las miles de mujeres de muchas décadas, ya no a luchar por reivindicaciones conseguidas, sino a incorpar las conseguidas y ser modelo para las nuevas generaciones.

Qué mejor regalo para las mujeres jóvenes, saber que envejecer no es una enfermedad. Que el 66% de lo que nos ocurre depende de nosotras (el 33% es genético). Que siempre se puede crecer en el camino espiritual.
Sólo se trata de confiar en las que nos atrevemos a disfrutarlo.
¡Basta de invertir toda la energía en disimular una arruga o compitiendo con los hombres!
Seamos íntegras, hilvanando todas nuestras habilidades y las que iremos desarrollando. Eso irá iluminando  nuestras sombras y seremos simplemente Mujeres con mayúscula.

jueves, 1 de marzo de 2012

La Acabadora, por Michela Murgia

Una novela que recomiendo leer, porque el tema que aborda nos puede ayudar a aceptar mejor que en nosotros reside la posibilidad de decidir en qué momento llegó el fin de nuestra vida digna.

Por no tomar decisiones a tiempo, la vida de las personas suele terminar absolutamente indigna por la combinación explosiva de las posibilidades que ofrece la ciencia médica y la negación de que la muerte forma parte de la vida, y por lo tanto de nosotros dependerá la calidad de cómo se termine.
Transcribo algunos párrafos ilustrativos.
“-¿Quieres juzgar el cómo sin entender el porqué? Siempre tienes prisa por dictar sentencias, María.  – No soy precisamente yo quien tiene prisa. Si las cosas deben suceder, suceden por sí solas en el momento adecuado.

La anciana se quitó la toquilla con brusquedad y la dejó caer de cualquier manera sobre la silla. Sus ojos oscuros miraron a María con cierta impaciencia severa. Independientemente de lo que hubiera ocurrido con Nicola, Bonaria Urrai, aún sabía defenderse.
-Suceden por sí solas…murmuró, sonriendo con amargura.
 -¿Naciste acaso por ti sola, María? ¿Saliste del vientre de tu madre empleando tus propias fuerzas? ¿O naciste con la ayuda de alguien, como todos los vivos?
-Yo siempre… empezó la joven, pero Bonaria la interrumpió con un gesto imperioso de la mano.
-Calla, no sabes lo que dices. ¿Te cortaste tu sola el cordón? ¿Acaso no te lavaron y amamantaron? ¿No has nacido dos veces por la gracia de otros? ¿O eres tan lista que los has hecho todo sola?
Aquella alusión a su independencia le pareció a María un golpe bajo asestado con maldad, así que renunció a contestar mientras la voz de Bonaria bajaba hasta convertirse en una letanía desprovista de todo énfasis.
–Otros decidieron por ti entonces y otros decidirán cuando haya que hacerlo. No hay ningún ser humano que llegue al final de sus días sin haber tenido padres y madres en cada esquina, María y tú deberías saberlo mejor que nadie. La anciana modista hablaba con la sinceridad con que se hacen confidencias a los desconocidos en el tren, sabiendo que nunca más habrá que soportar el peso de sus miradas. –Nunca se me ha abierto el vientre-prosiguió-, y Dios sabe que lo habría deseado, pero aprendí sola que a los hijos hay que darles bofetadas y caricias, y el pecho, y el vino de la fiesta, y todo lo necesario, cuando lo necesitan.
Accabadora, pintura
de Podestina 
Yo también tenía un papel que desempeñar, y lo he desempeñado.
-¿Y qué papel era?
-El último. Yo he sido la última madre que algunos han visto…
-Para mí fue la primera, y si me dijera que quiere morir, yo no sería capaz de matarla simplemente porque ese fuera su deseo…”

miércoles, 8 de febrero de 2012

Ya no es excepcional llegar a los 100 años

Remito a una nota de La Nación de Nora Bär del 6 de febrero, donde presenta todo tipo de datos estadísticos como que en Latinoamérica envejecimos en 50 años lo que hizo Europa en 200. Que en breve no se hablará más de la pirámide de las edades sino de rectángulo. Que los jóvenes no quieren envejecer y que los viejos envidian a los jóvenes, a la vez que cumplir 100 años en Argentina no es ninguna novedad.
En el post anterior hablé de las nuevas generaciones que no le temen al cambio, y saben que ninguna ola es igual para surfear la vida.
Tratemos de asimilar estos nuevos criterios de vida, porque la confusión nos está volviendo locos.
Los jóvenes que no quieren envejecer, no saben cuando dejan de serlo. El fenómeno Peter Pan se expande. Algunos viejos se ofenden si se les da el asiento. Me consta que algunos  jóvenes no saben qué es mejor, si no dárselos y que corran todos los riesgos, especialmente en el transporte público, o no ofenderlos como parece que ocurre.
A mí me pasó estar parada en una esquina yendo a un almuerzo ¡Divina! y se acercó un adolescente de 17 más o menos y me dijo: ¿Abuela me das algo de plata? Yo demostré tener mi entereza, porque no morí de un infarto. Y no solo eso, era muy posible ser su abuela. ¿Pero las abuelas pueden ser sexys?
Hasta no hace mucho, la mayoría de mis pacientes que atravesaban la menopausia, casi se despedían del sexo junto con los estrógenos y la sequedad vaginal. Ahora los lubricantes los tira el avión y encima saborizados.
Nacha Guevara, una actriz argentina que siempre negó haberse hecho cirugías decía que parecía décadas más joven por alimentación vegetariana y  meditación -y todas las mujeres queríamos comer lechuga y meditar, para tener algo de ella. Hoy dice que con las cirugías no alcanza, que usa la meditación como complemento ideal.
Como dice el tango:”Al mundo le falta un tornillo, que venga un mecánico para ver si lo puede arreglar”.
Comamos sano, hagamos ejercicio y decidamos en cuál  edad nos sentimos cómodos, todo vale, la 3ª,  la 4ª, ¿la 5ª?. Todo es cuestión de actitud, hasta los 100 tenemos tiempo.

viernes, 3 de febrero de 2012

Un futuro para aprender del caos por Gastón Roitberg

Le agradezco profundamente a Gastón este artículo, porque alguien nos tiene que ir guiando para no quedar demasiado alejados de las nuevas generaciones.

(Transcripción)
En la última edición de la revista Fast Company -una de las publicaciones que mejor retrata el mundo de los negocios y la innovación de esta era- su extensa nota de tapa hace foco en un grupo de jóvenes emprendedores a los que se ubica en la llamada generación "flux".
¿De dónde viene esta denominación? Se trata de un segmento de hombres y mujeres de negocios que no siguen un patrón determinado en sus decisiones sino que tienen una alta capacidad de adaptación al cambio (y al caos) de un nuevo mundo que avanza sin horizonte definido.


No hay plan, no hay predicción posible, no hay que tener miedo de lo que no se conoce. Estos son algunos de los principios que guían a la generación flux, que está convencida de que cada ola que surfea puede ser diferente a las siguientes. Abrazar el cambio no es -para sus integrantes- una situación angustiante, es una inmensa oportunidad para hacer las cosas de otra manera.

"Si se quiere prosperar en este clima es necesario un enfoque completamente nuevo", dice Fast Company, que define a la generación flux como aquella que tiene una mentalidad que abraza la inestabilidad, que tolera -y aún disfruta- de recalibrar carreras, modelos de negocio y suposiciones.

El artículo señala también que para tener éxito, empresas y personas tendrán que trabajar duro para entender este nuevo escenario, y no les será fácil: "La mayor parte de nuestras instituciones educativas, empresariales, políticas no están construidas con este modelo de "flujo". Nos entrenan para una época donde los más importante es la capacidad de adquirir nuevos conocimientos".

Un ejemplo de este entorno de cambio es lo que sucedió con el negocio de los teléfonos celulares. Hace apenas cinco años, tres empresas (Nokia, RIM y Motorola) controlaban el 64 por ciento del mercado de smartphones.

Hoy, son otras dos: Apple y Samsung. Y situaciones similares pueden encontrarse en otros rubros como la música, la industria editorial y la
publicidad, por citar sólo algunos casos.

"Este florecer requiere un nuevo tipo de apertura. Hace más de 150 años Charles Darwin previó esta época en su descripción de la selección natural: no es el más fuerte de la especie el que sobrevive; ni el más inteligente. Es el más adaptable al cambio", sostiene la nota. Ser parte de la generación flux no es una cuestión de edad ni de conocimientos técnicos, es una cuestión actitudinal en la que para ir de A a B y llegar a la meta es posible elegir múltiples opciones...o dejarse llevar por la ola.

Personalmente no coincido demasiado con lo de la cuestión actitudinal, especialmente en los que ya sumaron bastantes décadas; con la actitud de apertura no nos alcanza, llevamos demasiadas estructuras que en muchos se petrificaron.


Hagamos lo posible, la propuesta de que no nos asuste el cambio, me parece superatractiva.